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Vivimos rodeados de publicidad, que crea en nosotros el deseo de poseer objetos y la necesidad de querer comprar más y más. En este artículo, me gustaría hacer una reflexión sobre el consumo y el consumismo, nuestros hábitos de gasto y cómo cambiar esos hábitos hacia un comportamiento más sostenible.

CONSUMO Y CONSUMISMO

¿Qué es el consumo?

El consumo consiste en la satisfacción de las necesidades primarias y secundarias, presentes o futuras, a través de gastar recursos, bienes o servicios.

¿Qué es el consumismo?

El consumismo puede referirse a la acumulación, compra o consumo de bienes y servicios considerados no esenciales. El consumismo idealiza los efectos y consecuencias del consumo, asociando su práctica con la obtención de la satisfacción personal e incluso de la felicidad personal.

Diferencia entre consumo y consumismo

El consumo de bienes y servicios es necesario y en algunos casos indispensable para satisfacer las necesidades humanas. Sin embargo, cuando se produce el consumo excesivo o se compran productos sin reflexionar, el consumo deja de ser responsable y pasa a ser denominado consumismo. El consumismo compromete seriamente los recursos naturales y el funcionamiento de la economía sostenible.

Ejemplos de consumismo

Ejemplo de consumismo en la moda: Cada año se fabrican 100 mil millones de prendas de ropa. De media, cada persona compra un 60% más de artículos de vestir que hace 15 años y los conserva la mitad de tiempo (fuente aquí) .La moda rápida o “fast fashion” ha convertido la ropa en objetos de usar y tirar, generando un grave problema de uso de materias primas y de generación de residuos. Para entenderlo mejor, el fast fashion es un término usado para describir colecciones de ropa que siguen la tendencia del momento y se producen y venden a bajo coste. Cuando se consume moda rápida, buscando adaptarse a una tendencia, sin reflexionar en la durabilidad de la ropa o en el uso que se va a hacer de dicha prenda, se adopta una actitud consumista.

Ejemplo de consumismo en la tecnología: un ejemplo es el consumo continuado de smartphones, reemplazando uno tras otro para tener siempre el último modelo, sin que el anterior este en un estado inutilizable.

Ejemplo de consumismo en la belleza: es el sobreconsumo de productos que sirven para un mismo fin, por ejemplo, comprar nuevos productos de diferentes marcas sin haber acabado los que ya tenemos, solo por el deseo de probar nuevos tratamientos o impulsados por las campañas de publicidad.

La sociedad de consumo

“Sociedad de consumo” es un término utilizado en los estados industrialmente más ricos. Se caracteriza por ser una sociedad capitalista y basada en el consumo excesivo de bienes y servicios, disponibles gracias a la producción masiva de éstos.

Consumismo y minimalismo

Ahora que ya sabemos a qué se refiere exactamente cada término, seguramente que a muchos de vosotros el comportamiento “consumista” os resulta familiar: muchas veces, terminamos por comprar cosas que realmente no necesitamos, a costa de endeudarnos o de trabajar más horas.

Too many people spend money they haven’t earned, to buy things they don’t want, to impress people they don’t like.” – Will Rogers

Ante esto, una persona minimalista realiza la siguiente reflexión: ¿Para qué quiero todo esto? Sólo me aporta cargas y desorden material. El minimalista contrasta necesidades contra deseos, y si se trata de un deseo, simplemente deshecha la idea de adquirirlo.

El minimalismo se presenta como una solución al consumismo para muchos de nosotros. Estos son algunos de los pasos que sigo para valorar mis compras:

  • Cuando quiero comprar algo, trato de distinguir si es un impulso o una necesidad.
  • Si es un impulso, dejo un margen para reflexionar (unas semanas) para ver si desaparece.
  • Si es una necesidad, analizo realmente el servicio que me dará y cuánto lo usaré.

Como minimalista, intento de dejar el consumismo de lado tanto como me sea posible y centrarme en el consumo de productos de primera y segunda necesidad, aunque trato también de ser permisiva conmigo misma. A veces, me concedo algún capricho teniendo en cuenta aspectos como si tengo sitio disponible para guardarlo sin que me estorbe, si su importe supone una cantidad pequeña con respecto a lo que ahorro mensualmente etc… Se trata de encontrar el balance que más felices nos haga.

“Owning less brings great benefit to our lives: less stress, less debt, more time, more freedom”

¿Piensas que la felicidad está relacionada con las cosas que posees? La mayoría de personas también. Estos son algunos datos curiosos del consumismo en norte-américa:

  • El número de tarjetas de crédito que posee el norte-americano medio es 4.
  • La proporción del número de centros comerciales contra escuelas de educación secundaria es de 2 a 1.
  • El tamaño de las casas se ha duplicado en los útlmos 50 años.
  • El 70% de los norte-americanos visita el centro comercial al menos una vez a la semana.

Consumir más no dará más sentido a nuestra vida, solo nos aportará desorden, deuda y un planeta sin recursos.

Wanting less is a better blessing than having more.” —Mary Ellen Edmunds

Consejos para escapar del consumismo

–        Párate a pensar en tus hábitos de consumo: ¿Qué te aporta aquello que compras? ¿Eres práctico con aquello que adquieres? ¿Hay cosas que tengas que te supongan una carga? ¿Son tus gastos mayores que tus ingresos? Haz una reflexión profunda para saber en qué punto te encuentras con respecto al consumismo.

–        No copies los hábitos de consumo de otras personas. Seguro que a mucha de la gente que te rodea le gusta presumir de sus últimas compras o de todo lo que tiene: tus vecinos, tus amigos, tu familia… ¿Tiendas a seguir su ritmo de consumo sólo para no “ser menos”? ¿Dejas que estos comentarios te influyan?

–        Reconoce tus debilidades. Seguro que hay ciertas tiendas en las que siempre que entras, compras algo. O marcas que cuando sacan un nuevo producto, crean la necesidad en ti de tenerlo. Reconoce todo este tipo de tentaciones y trata de evitarlas al máximo.

–        Busca tus motivaciones. ¿Comprar cosas es lo que más feliz te hace? Seguramente no. Busca aquello que verdaderamente te llene y emplea tu tiempo y recursos en ello: tu familia, tus amigos, conocer nuevas culturas, el deporte…

–        Reflexiona sobre tus posesiones. Todo lo que has consumido a lo largo del tiempo y que sigues teniendo, debió de cubrir un propósito en algún momento. ¿Cuántas cosas siguen cubriendo su propósito inicial? ¿Qué uso has dado a cada una? Esto te ayudará a ver con más claridad si cada vez que vas a comprar algo, te será realmente útil o lo dejarás olvidado en algún armario. Además, todo lo que ya no usas ¿Para qué quieres seguir teniéndolo? Dona/vende/recicla todo lo que ya no uses y libera espacio en casa.

CONCLUSIONES SOBRE EL CONSUMISMO 

El ser humano necesitará tres planetas para abastecer el ritmo actual de consumo, ya en 2050 se prevé que seremos 9.600 millones de personas. El verdadero desafío radica en cambiar nuestra mentalidad. No se trata de forzarnos a consumir menos, si no de cambiar nuestra forma de pensar y adoptar la filosofía de que tener más no nos hará más felices. En definitiva, aprender a “querer menos” y dar menos importancia a lo material.

Aquí puedes leer algunos artículos que te ayudarán a escapar del consumismo

COMPRAR MENOS: ONE IN ONE OUT

COMO COMPRAR MENOS

COMO QUERER MUY POCO

 

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3 comentarios en “CONSUMO Y CONSUMISMO”

  1. Muy buen articulo.
    Lamentablemente es un tema que cuesta entender, las corporaciones invierten millones en marketing para hacernos creer que en realidad compramos FELICIDAD.
    En lo personal hace un par de años que estoy tratando de comprar inteligentemente, cuando necesito algo, busco que sea los más responsable posible con el medio ambiente, que sea producido con mano de obra socialmente responsable, de productores locales, que tenga valor agregado el producto y no sea el marketing y el nombre los que le aportan el valor. Busco tiendas de productos orgánicos, evito entrar a centros comerciales, grandes superficies, etc.
    En casa comenzamos a separar la basura orgánica de lo recilable, de esa manera tomamos conciencia de cuanto tiramos en envoltorios innecesarios.
    Indudablemente que algunas veces me doy algún gusto, pero no compro Felicidad y lo entiendo como eso.

  2. Me encantó este artículo!! Muy buenos datos. Estoy deacuerdo en todo! Personalmente solo compro ropa clásica y cada que algo está desgastado; no poseo tarjetas de crédito y he dejado de visitar los centros comerciales como pasatiempo. También creo que el consumismo está relacionado con nuestras caricias de niños y es importante examinar esas emociones que nos hacen gastar sin necesidad.

    1. Hola María!
      Me encanta tu web 🙂 yo también hace tiempo que dejé de visitar centros comerciales solo para distraerme… y mi gasto disminuyó radicalmente!
      Un abrazo

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