Cada verano, suelo hacer un detox digital en el mes de Agosto que implica, entre otras cosas, dejar las redes sociales. En enero de 2019, llegué a un punto de saturación que me hizo cerrarme instagram. Hoy vengo,  9 meses después, para contarte lo que he aprendido tras dejar las redes sociales .

Cuando empecé a dejar las redes sociales

Dejé de usar mi twitter personal hace unos 4 años. Twitter no es una red social que me haya enganchado nunca y no le encontré una gran utilidad. Tengo Facebook desde hace unos 7 años, y aunque al principio era muy activa en esta red social, ahora a penas la miro una vez a la semana (la gran mayoría de mis contactos han dejado de actualizar esta red hace tiempo, por lo que a penas encuentro contenido interesante en ella).

Instagram, sin embargo, es la red social que mas he utilizado desde que empecé en ella y a la que mas tiempo dedicaba durante el día (podía llegar a pasar 2 horas diarias entrando y saliendo de la aplicación). Es por ello que, en enero de 2019, me planteé dejar esta red social de forma temporal, y constatar por mi misma los beneficios y desventajas que no tener instagram traía a mi vida.

Lo que he ganado al dejar Instagram

  • La cantidad de información inútil que procesa mi cerebro es menor. Casi todos los días, me encontraba en la situación de navegar en los stories, viendo las publicaciones de todas las personas a las que seguía. Esto implica que mucho contenido inútil sea procesado por mi cerebro (unas vistas lluviosas desde la ventana, el atasco que alguien tiene que atravesar para ir a la oficina…) y que al final del día, tenga la sensación de que mi cerebro esta saturado de información inútil.
  • Estoy menos expuesta a impulsos de compra. Instagram se esta convirtiendo en una plataforma de venta, puesto que la publicidad representa una gran cantidad de sus ingresos. Tanto la publicidad patrocinada por instagram (la que sale en tu feed cuando una empresa contrata este tipo de servicio) o a través de influencers que me gustan seguir, me crea a veces, sin que yo pueda controlarlo, deseos de compra. He aprendido a controlar los deseos de compra obligándome a reflexionar sobre lo que quiero adquirir al menos durante 1 mes (lo que hace que ese deseo desaparezca), pero el hecho de sentir ese impulso ya crea en mi una pequeña ansiedad. Desde que he eliminado instagram, una gran parte de estos impulsos de compra ha desaparecido.
  • Mi privacidad esta protegida. El contenido que demandan las redes sociales, es cada vez, mas inmediato. En instagram, la gente comparte lo que esta haciendo en ese mismo momento a través de stories. Esto, muchas veces, implica dar información sobre tu localización en directo, o incluso dejar entrever tu lugar de residencia si no tienes cuidado al compartir ciertos detalles (las tiendas que se encuentran en tu calle, las vistas de tu ventana…). Nunca sabemos quien esta detrás de una pantalla, las intenciones que puede tener o como puede utilizar este tipo de información.
  • Mis estándares de vida son realistas. Muchas veces he experimentado sentimientos de ansiedad o decepción al ver las publicaciones de los usuarios de Instagram. Decepción al ver que ellos viven vidas intrépidas, visitando playas paradisíacas y que yo estoy trabajando en al oficina. Y ansiedad por ver lo que algunas personas alcanzan, por ejemplo, a nivel profesional y no sentirme a la altura de estos logros (por ejemplo, bloggers que vive de viajar por el mundo). Cuando a veces publicaba cosas, no podía evitar pensar si mis publicaciones podían estar causando este efecto en alguien al igual que otros lo causaban en mi. Dejar de estar expuesta a estándares de vida irrealistas me permite sentir menos sentimientos negativos y concentrar mis energías en aquello que realmente quiero conseguir.
  • Vivo el momento presente. Cuando estaba viviendo un momento agradable (unas bonitas vistas, un concierto, un reencuentro con amigos) mi atención, sin quererlo, se orientaba a como capturar ese momento, como compartirlo con los demas y que descripción iba a ponerle. El proceso continuaba después de haberlo posteado, mirando las visualizaciones o las impresiones que mi contenido había causado. Esto me llevaba muchas veces a no estar 100% presente en el momento que estaba viviendo, y por tanto a no disfrutarlo en su totalidad.
  • Dedico mi tiempo a otras cosas que no sea hacer scroll. El Scroll es un término que se utiliza para hablar del desplazamiento de los contenidos 2D, que se muestran en la ventana de un navegador. Traducido a instagram : ir deslizando hacia abajo por la pantalla principal para ver todos los contenidos nuevos. El scroll era lo primero que hacia al levantarme y lo ultimo al acostarme (y ademas, varias veces durante el día). Aunque por la mañana, mientras desayuno, leo la prensa digital, por la noche siempre leo un libro antes de acostarme.
  • Tengo mas tiempo para dedicar a otras cosas. Aunque parezca mentira, muchas veces planificaba el tipo de contenido que quería subir a instagram, para que estuviera en consonancia con el blog y con aquello que me gusta comunicar. Esto implica pensar las fotos que quiero hacer, hacerlas, retocar los colores etc… lo que a veces podía llevarme una mañana entera para crear el contenido de una semana. Desde que no tengo instagram, tengo mas tiempo libre que puedo dedicar a cumplir mis objetivos anuales.

Dejar las redes sociales no implica morir socialmente

Es muy importante no dejarse llevar por las redes sociales hasta el punto de que se conviertan en una adicción. Dedicarles nuestro esfuerzo, atención y energía muchas horas al día, acabara convirtiéndonos en zombies digitales.

El equilibrio es la clave en la gestión de las redes sociales. Estas son una fuente de información. Y no olvidemos que la información, es poder. Sin embargo, este poder que puede ser utilizado en tu favor o en tu contra. Compartir  o absorber demasiada información no es beneficioso : podemos poner en riesgo nuestra seguridad física y mental.

Dejar las redes sociales no ha implicado que haya descuidado mis relaciones sociales, al contrario. Ahora puedo dedicar mas tiempo a las personas que realmente me importan, y las personas a las que realmente les importo se interesan mas por mi. Esto se debe a que no reciben información de mi parte a través de ningún otro canal que no sea la comunicación directa conmigo. Es por ello que, a pesar de mi miedo inicial a estar menos conectada con lo que me rodea, dejar las redes sociales ha supuesto para mi una experiencia altamente positiva. Y al contrario de lo que pensaba inicialmente, mis relaciones con los demás son ahora de mejor calidad

Digiprove sealCopyright secured by Digiprove © 2019

9 comentarios en “DEJAR LAS REDES SOCIALES”

  1. Tienes razón es verdad que me acabo de dar cuenta de que pasó mucho rato revisando Instagram y es verdad que a veces te puede saturar o hacer sentir mal pero yo extraño mucho tus fotos llenas de paz y sencillez . Me gustaba verte me trasmitias cosas sencillas y paz

  2. Muy de acuerdo con tus reflexiones.
    Personalmente no utilizo Twitter ni Instagram, que parece que son las redes sociales que tienen más movimiento, pero tengo una cuenta en Facebook y otra en Pinterest (para uso personal y para compartir las entradas de mi blog).
    En el ordenador no tenía problema, porque solo tengo un ratito para utilizarlo con calma y por necesidad tengo que centrarme en las cosas que realmente quiero hacer, pero el uso que hacía de sus apps en el móvil era bastante estúpido.
    No tenía ninguna necesidad de entrar a ellas, para basta que tuviese 5 minutos libres para que «aprovechase» para echar un vistazo, haciendo scroll sin más propósito que entretenerme… ¡como si simplemente parar 5 minutos fuese tan terrible!
    Al final tuve que desinstalarlas.
    Llegados a cierto punto, a veces las únicas soluciones son las radicales.

  3. Tema no menor el de las redes morales (sociales?) en donde justamente se ve la deshumanización de las relaciones.

    Hace años dejé todas las redes y la única que hoy uso y no puedo abandonar es el WhatsApp, no es una red social pero los grupos digamos que pueden serlo.

    Francamente me di cuenta en su momento que la exposición personal y de los demás contactos no generaba nada, cómo bien mencionas algunas veces me generaba envidia, ansiedad y sentimientos no muy lindos, uno es humano y soy franco en decir que esos sentimientos afloraban.

    Se pierde mucho tiempo en mirar pantallas, el tiempo es finito, hay muchas cosas más ricas para hacer por uno mismo.

    Sin dudas que el minimalismo no va de la mano de las redes, no sólo por el consumismo que despierta, sino por la dependencia que genera, no dejan de ser empresas invirtiendo millones y recursos para que las consumamos desmedidamente.

    Saludos Ana

    1. Hola Federico,

      Estoy muy de acuerdo contigo, el whatsapp es un enemigo silencioso y del que no podemos deshacernos fácilmente… en mi caso personal sufría por los grupos en los qe te das cuenta que existen pero tu no estas… me sentí un tiempo triste con este tema y también únido a mala sensación que me dejaban las redes sociales, decidí hacer algo. En el caso del whatsapp no tengo puesto el aviso de última hora, ni el aviso de mensaje leído, tampoco contesto inmediatamente, lo hago cuando puedo (aunque vea que la otra persona está en línea y haya visto que lo he leído). Me siento más libre al menos usándolo…
      En cuanto las redes sociales poco a poco he ido perdiendo el interés ya que no subo contenido y he dejado drásticamente de seguir a personas que creo que no me aportan nada y poco a poco estoy viviendo una vida un poco más alejada de las distracciones del móvil. Nos ha tocado vivir el boom de la tecnología y en nuestra mano está que sea una herramienta positiva o negativa.
      =)

  4. Tengo Snapchat en mi telefono pero realmente ni lo utilizo, creo qye cerrare instagram tambien ya que es solamente un supermarket y me he planeando salir de deudas como para malgastar mi dinero. Y en cuanto a Facebook me choca! Aunque tengo amistades y me gusta compartir ciertas cosas con ellos, me quita tiempo. Muchas gracias por este articulo de super ayuda. Bendiciones!

  5. Me ha encantado el artículo, yo tengo youtube para hacer ejercicio en casa pero sigo algunas cuentas y me hace perder tiempo, facebook me entretiene y relaja pero no me engancha, twiter no uso aunque me abrí cuenta en su día pero no le veo la gracia y de Instagram pues que decirte, paso demasiado tiempo en el!!! Revisaré mis prioridades, saludos y enhorabuena por la página!

  6. Con razón te he buscado en Instagram ¡sin éxito alguno! Me parece más que acertado el comentario Ana. Hace poco ingresé al minimalismo como plan de vida, así que mi incorporación a él es muy paulatina -comencé por tirar algunas cosas inútiles que guardaba por si acaso, dar mucha ropa que no usaba-. De todas formas, estoy aún lejos, pero sé que es el camino correcto. De a poco iré profundizando.

    En cuanto a lo digital, mi uso de por sí de las redes sociales es muy bajo -al menos el personal, por dos emprendimientos netamente online estoy casi todo el día con ellas, pero a los efectos de llevar adelante el negocio-. Pero te hago saber que me siento altamente identificado con esto de ver -a través de Instagram principalmente- el nivel o tipo de vida que llevan mis contactos. Así las cosas, más de algún día, me ha afectado emocionalmente lo consumido por la red, ya sea poniéndome de mal humor -alguna publicación que consideré hipócrita por parte del publicador-, deseando algún lugar fuera de mis posibilidades económicas -como en el ejemplo que das de las vacaciones en alguna isla paradisíaca-, o bien estableciendo objetivos físicos fuera de mis alcances -diversos ejercicios, cuerpos perfectos, etc.-. De dicha manera, la balanza entre beneficios-perjuicios del (des)uso de la red social, no pueden ser sino más que favorables, evidentemente.

    De todas maneras, publico y observo muy poco mi Instagram, pero aún no he llegado a la decisión de eliminarlo. Hace días lo vengo pensando y, probablemente tu nota, sea la gota que rebalse el vaso de agua.

    ¡Sigo esperando nuevo contenido minimalista que me ha apasionado desde que lo he conocido!

    Saludos!

  7. Hola Ana ,yo imaginé que habias hecho una desconexión de todo esto, yo.lo hice el año pasado 4 meses sin instagram solo con mi blog ,y casualmnte es verdad que sentia menos presión en algunos aspectos de mi vida.
    Ahora comparto mis ideas sobre mis inicios en el minimalismo, lo cierto.es que realmente instagram se está utilizando como publicidad para muchas marcas, pero ya hice el año pasado mi trabajo mental y la verdad no me cuesta controlar mis compras al conteario soy bien consciente de que a estas instagramers/infñuencers viven de eso y les pagan para eso, mi vida es avismalmente corriente al lado de la suyas y no me frustra la verdad son vidas diferentes, objetivos disferentes y mentalidades diferentes.Básicamente, cuando empiezas en esto de cambiar habitos consumista por habitos minimalistas y conscientes da tanta paz ,y ves inutil muchísimas compras ,francamente prefiero vivir,experiencias,comer en sitios y visitar lugares antez que un bolso (Ej)..
    Me alegro de saber de ti…un besoloo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *