Muchos de mis amigos me preguntan por que no tengo tele. Esta pregunta me resulta bastante curiosa, puesto que la tele ha formado parte de mi vida durante años y he pasado largas horas viéndola (me pregunto cuántas en total a lo largo de mi vida…).

Algunos datos sobre la televisión en España

  • El televidente medio pasa alrededor de 4 horas al día viendo la tele
  • Los niños de entre 4 y 12 años pasan una entre 2 horas y 30 minutos de media al día viendo la televisión (los expertos nos dicen que lo ideal sería que el tiempo de exposición no supere los 60 minutos diarios).
  • Las emisiones más vistas en España en 2017 han sido, en resumen
  1. Futbol
  2. El especial de nochevieja de la 1 de TVE
  3. La visita de Isabel Pantoja a ‘El Hormiguero

(Aquí puedes ver el detalle completo del ranking de emisiones)

POR QUE NO TENGO TELE

Cuando me mudé a París a principios de 2017, decidí que no iba a comprar una tele para mi apartamento. Hasta ese momento, siempre había desayunado viendo las noticias. Por las tardes, al llegar a casa, ponía a veces la televisión para entretenerme, aunque no hubiese nada que realmente me interesara. Incluso muchas veces, haciendo algunas tareas, ponía la tele para escucharla de fondo aunque en realidad no le estuviese prestando atención.

Mi gran problema con la televisión estos últimos años es que me he vuelto una consumidora exigente y no me conformo con cualquier contenido. Valoro mucho mi tiempo y por ello lo empleo en cosas que me llenan como persona. Cuando busco entretenimiento a través de una pantalla, me gusta elegir el contenido y a ser posible, que éste esté libre de publicidad. La mayor parte del contenido que hay en televisión son series que llevan años en la parrilla televisiva, programas de cotilleo, reality shows o concursos. Y no es que tenga nada en contra de estas emisiones, simplemente no son de mi interés. Me gustan más los reportajes de investigación o los programas sobre viajes, y este contenido puedo encontrarlo a menudo on-line.

Además, mis horarios los marco yo. Si realmente me gusta un programa, ¿por qué tengo que perturbar mis horas de sueño para poder verlo? Una de las cosas más importantes en mi vida es mi descanso; me gusta acostarme pronto para empezar el día siguiente con energía y por tanto, me gusta cumplir unos horarios determinados en mi rutina. Tampoco me agrada hacer pausas “impuestas”: 20 minutos de anuncios en medio de una película me quitan las ganas de continuar viéndola.

La televisión no sólo ocupa espacio en casa, también ocupa muchas horas de nuestro tiempo. Como ya hemos visto antes, las estadísticas indican que un televidente promedio puede pasar una media de 4 horas al día viendo la televisión, y en muchos de los casos, acaba viendo programas que no tienen ningún interés para él.

Me encanta ver películas, series, documentales, programas de viajes… sin embargo, el medio que elijo para verlo es el ordenador. Gracias a plataformas como Netflix o a las propias cadenas de televisión que cuelgan sus programas on-line, puedo disfrutar del contenido que quiero, cuando quiero, prácticamente sin publicidad y en unas dosis controladas. Este último punto es casi el más importante para mí, ya que uno de mis objetivos es fomentar otro tipo de actividades como la lectura, los paseos, la comunicación con mi entorno…

La forma en la que consumimos contenido audiovisual está cambiando, y ahora es el espectador el que elige cuando, como, donde y con qué filtros ver el contenido. Prefiero elegir mi programación y que ésta no me venga impuesta, es decir, que ésta se adapte a mí en lugar de yo a ella.

¿Qué ocurre cuando vives con más gente? En mi caso, fue muy fácil ya que mi pareja opinaba lo mismo que yo. Si no es tu caso, te diría que no fuerces a nadie a hacer cosas de las que no está convencido. No hay nada mejor para demostrar a los demás los beneficios de algo que mostrando el impacto positivo que ese cambio tiene en ti mismo.

Limitar mi tiempo de pantalla es uno de mis objetivos minimalistas. Eliminar la televisión me acerca más a este objetivo, sin embargo, aunque consumir contenido a través del ordenador nos permite elegir lo que vemos, en los horarios que queremos y reducir nuestra exposición a la publicidad, depende de cada uno administrar su tiempo de una forma óptima y consumir este contenido de manera responsable.

Vivimos rodeados de publicidad, que crea en nosotros el deseo de poseer objetos y la necesidad de querer comprar más y más. En este artículo, me gustaría hacer una reflexión sobre el consumo y el consumismo, nuestros hábitos de gasto y cómo cambiar esos hábitos hacia un comportamiento más sostenible.

Digiprove sealCopyright secured by Digiprove © 2017-2018

5 comentarios en “POR QUE NO TENGO TELE”

  1. Me encantó este post. Justo hace unos días yo también escribí sobre el hecho de que no tengo televisión.
    La verdad es que no hace falta. Como bien dices “mis horarios los marco yo”. Eso de tener que agendar la vida alrededor de un programa de TV no tiene sentido. Además hay muchos beneficios asociados y el tiempo libre… no tiene precio.

  2. Genial el post!
    Yo también pertenezco al grupo de “l@s sintele” desde hace más de 7 años y os puedo asegurar que me siento mucho más tranquila desde entonces. No siento que haya sido una elección porque en mi caso fue tan natural que ocurrió sin casi darme cuenta. Y ocurrió por muchas de las razones que tú comentas pero sobre todo porque entendí el poder que ejercen sobre nosotros los medios de comunicación. Es alentador saber que cada vez somos más l@s que opinamos asi

  3. Me ha encantado la filosofía. Bien hecho para el que pueda no tenerla. A veces no se puede, pues no vives solo y es difícil. Si estoy sola en casa ni la enciendo, me pongo música en mi altavoz y elijo lo que quiero y me puedo mover sin problema por la casa y hacer mil cosas más. Ya sabes que nosotras lo podemos hacer sin problema… 😂 hacer más de dos cosas me refiero. ¡Uy! Qué mal empiezo el año pensando fatal.
    Saludos y feliz año nuevo

  4. Al mudarme con mi pareja tampoco teníamos televisión. No la considerábamos necesaria puesto que los interesa son series, películas y documentales, y al igual que en tu caso, las veíamos en el ordenador (durante varios años). Sin embargo, mi ordenador personal es bastante viejo, a penas lo uso, la batería no funciona ni el sonido es gran cosa. Al final, cada vez que veíamos una serie o peli acababa el salón plagado de cables, uno al router, otro a los altavoces de la minicadena (de la que mi chico se niega a deshacerse por valor sentimental) y otro a la corriente para que funcionase… El caos.

    Por eso, finalmente sí que optamos por hacernos con una Smart TV. Nos ha ahorrado tiempo y engorros y la mejora en la calidad de imagen y sonido es increíble. Aunque nuestra filosofía de vida común se encuentra enfocada hacia el minimalismo, quería compartir mi experiencia, porque seguimos sin ver la televisión al uso ni depender de sus horarios, pero disfrutamos mucho más del momento serie-peli.

    No es una necesidad ineludible, desde luego, pero en nuestro caso, sí nos ha compensado.

    Saludos!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *