Leí sobre el proyecto 333 y me planteé seriamente hacerlo. El proyecto 333 es un reto minimalista creado por Courtney Carver en 2010 que trata de hacernos vestir con 33 prendas o menos durante 3 meses, incluyendo ropa, zapatos y accesorios.

Las etapas del proyecto 333 son  sólo tres y son las siguientes:

  1. Se eligen 33 prendas y accesorios para utilizarlos en estos 3 meses: zapatos, chaquetas y bolsos también cuentan. Quedan excluidos de la lista el pijama, la ropa interior, ropa de deporte, ropa de  estar por casa y el reloj o alguna joya que usemos diariamente.
  2. Se escogen 3 prendas o accesorios adicionales, que serán las prendas número 34, 35 y 36. En caso de querer deshacernos de alguna de las 33 prendas, podremos sustituirla por este repuesto.
  3. Podremos hacer de 1 a 3 cambios estacionales, dependiendo del nivel de minimalismo que queramos alcanzar, ya que el reto de aguantar con 33 prendas debe durar 3 meses.

En realidad, el proyecto 333 está lleno de ventajas: tener sólo 33 prendas nos hará dedicarle menos tiempo a decidir qué ponernos, y por tanto, simplificará nuestra vida. Además, conseguiremos que nuestro armario esté mucho más ordenado y limpio. Y lo más importante, nos ayuda a demostrarnos a nosotros mismos que es posible consumir menos pero de mejor calidad.

Para explicar por qué el Proyecto 333 no es para mí, debo hacer una pequeña introducción explicando como eran mis hábitos de consumo hace algunos años. Con el boom de los blogs de moda, empezó a gustarme lo que yo creía que era la moda. Los fines de semana, daba vueltas por las tiendas, compraba aquí y allá lo que se llevaba en el momento (es decir, lo que veía en los blogs) y entré en una espiral de renovar y comprar que duró algunos años. Cuando empecé a descubrir el minimalismo, decidí cortar esto de raíz y hacer un diagnóstico de mi armario. Había cosas con etiqueta, cosas repetidas (por ejemplo, cazadoras de cuero idénticas entre ellas pero de distintas marcas) y sobre todo, un montón de cosas que se correspondían con modas pasajeras y que no iban para nada con mi estilo.

Cuando decidí aplicar el minimalismo a mi ropa, hice una gran limpieza de armario (podríamos decir que el 60% de lo que me deshice lo doné y el 40% lo vendí) pero aún así, me quedé con bastantes cosas. Cosas que me gustaban, que usaba, que iban con mi estilo y en que estaban en buen estado.

Entonces me di cuenta de que no podría embarcarme en el proyecto 333. No es que 33 prendas fueran pocas, al contrario, creo que me las apañaría bastante bien. El problema es que había acumulado tanto a lo largo de los años, que no podía deshacerme masivamente de todo. Había cosas que efectivamente habían sido compras de impulso, pero muchas otras eran cosas que me gustaban, de calidad y de las que no quería deshacerme.

Decidí no empezar el proyecto 333, pero hacer otro tipo de reto. Me prometí a mí misma me desharía de todo lo que no hubiese usado en 6 meses. Llevé un seguimiento y sorprendentemente, al cabo de 6 meses, había usado todo salvo 2 cosas.

Así que simplemente decidí dejar de comprar, y cuando tuviera que deshacerme de algo, no adquirir algo nuevo. Este proceso me pareció mucho más natural dadas mis circunstancias que tirar todo y quedarme con 33 prendas.

Proyecto 333 no, minimalismo sí

Cuando hice la gran limpieza en mi armario, y aunque no me quedase con 33 prendas,  sentí que mi vida había cambiado. Notaba más espacio, tanto físico como mental. Pasé de pensar durante 10 minutos cada mañana que me ponía a tenerlo claro en 2 minutos (menos opciones y más adaptadas a mi estilo = menos comeduras de coco). Fundamentalmente, noté dos cambios importantes a nivel interior:

– Dejé del lado el miedo a repetir ropa. Al final, a nadie le importa que todas las semanas te vistas igual. Además, mirar mi ropa y pensar en todo el uso que le doy me produce mucha satisfacción.

– Gané en confianza. Me quedé con la ropa que se correspondía con mi estilo y que me hacía sentir cómoda. Entendí finalmente que la ropa no expresa quien eres, y que lo importante es que te sientas cómoda con lo que lleves.

Noté que tenía menos estrés, más tiempo y más atención para dedicarla a cosas que verdaderamente me importaban. Por ello, desde aquí quiero animarte a que hagas limpieza de armario y dejes de comprar ropa que no necesitas, pero siempre a tu ritmo y teniendo en cuenta tus necesidades.

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13 comentarios en “PROYECTO 333 : NO ES PARA MI”

  1. Nuevamente me siento identificada y mas tranquila. Yo no pude hacer el 333. Di muchisima ropa y me quedé con lo que me anda. Antes tenía el placard lleno de cosas que quizás, si bajaba un par de kilos, me iban a entrar. Ahora me quede con lo que me anda y tengo mucho espacio, y me siento libre. Libre de mente sobre todo !!!!

    1. Hola Patricia!

      Lo bueno del minimalismo es que es una herramienta que podemos aplicar en mayor o en menor medida. Lo del proyecto 333 es demasiado ambicioso y no todos podemos aplicarlo, pero no significa que por ello seamos menos minimalistas que los que sí lo hacen, simplemente elegimos otra vía más sostenible de simplificar nuestro armario. Y como tu dices, deshacernos de lo que ya no nos vale, es lo básico para minimizar nuestra cantidad de ropa!

      Un abrazo

  2. Me pasa tal cual. Llevo en el proceso de minimalismo casi 2 años. Voy despacio, tengo 2 niños pequeños , una casa grande y el proceso va para largo. Este año me he propuesto no comprar absolutamente nada, porque a pesar de haber reducido mi armario significativamente sigo teniendo prendas en buen estado y que me gustan. Y si me deshago de algo, no necesito reponerlo. Mi objetivo es llegar a tener un armario pequeño con prendas que valore y vayan todas conmigo pero no puedo hacerlo de una sola vez.
    Gacias por compartir!

  3. Yo intento eso pero en menopausia he cambiado talla de torso por lo que he comprado muchos básicos que necesitaba y desechado los que no, (algunos a mi hija y otros donaciones), y nada más que adquiero piezas de mi estilo, complementarias o renovadas. Aún así todavia tengo ropa de dos o tres tallas . No es que tenga mucha ropa. Es que tengo muchos años. Aprovecho mucho lo que tengo. Me gusta mi estilo.

  4. Hola, Ana.
    Aquí Nela, de Casa Cambiante.
    Me encantó esta publicación porque estoy completamente de acuerdo contigo.
    Yo también reflexione sobre el proyecto 333 y también me di cuenta de que implicaría desechar ropa que en este momento está en buenas condiciones y que además uso seguido.
    Creo fielmente que el armario más sostenible que se puede tener es el que ya se tiene, así que también hay para mí un componente de sustentabilidad que me hace seguir usando mi armario así como está y desechar sólo lo que de verdad ya no sirve. Llevo 11 meses sin comprar ropa (pronto cruzaré la línea del año, ¡qué emoción!) y no me hace falta nada. Y como dices, a nadie le importa que repitamos ropa.
    Así qué, espero unirme al proyecto 333 en el futuro, pero por ahora yo también voy a usar la ropa que ya tengo porque me encanta.
    ¡Un abrazo!

    1. Hola Nela

      Gracias por pasarte por aquí! creo que la clave es esa, no comprar nada más. No podemos tirar todo de la noche a la mañana, más que nada porque como tú dices no es sostenible y además podemos caer en la trampa de re-comprar cosas que ya habíamos tirado.

      Un abrazo 🙂

  5. hace dos años y medio que empezé a reducir las cosas en casa, comencé con una mega limpieza que duró un mes, en donde doné mas de 10 bolsas gigantes con ropa, zapatos, carteras.. seguí con juguetes, libros, y cosas que francamente… no sabía ni que existían! Mi tema es que tengo dos niños (7 y 2 1/2 años) y no logro mantener el orden ni a raya la cantidad de cosas que tienen ( regalos de los abuelos, los padrinos, los primos, los cumpleaños…etc, etc) a veces pienso que lucho contra la corriente, pero no claudico, jajajaja
    Saludos desde Chile!

    1. Hola Sol!

      Si tenemos muchas cosas es normal que sea costoso ordenarlas, no te preocupes. A lo mejor puedes proponer a las personas que quieran regalarle a tus hijos que opten por algo no material (por ejemplo llevarles una tarde al cine, pasar un día en el parque de atracciones…) es una buena solución y seguro que a tus peques les encanta!

      Un abrazo

  6. Mi naturaleza es bastante frugal, y mis circunstancias (me mudo con frecuencia por trabajo) favorecen mi inclinación a no acumular.
    He leído mucho sobre armarios cápsula porque me interesa el enfoque de cómo crear un armario coherente con una paleta de color limitada. Como no me gusta ir de compras, el tener ideas concretas y buscar piezas y colores específicos hace que la tarea me resulte muchísimo menos ardua.
    Pero aún así el proyecto 333 no es para mí.
    Para empezar porque no tengo 33 prendas cada temporada. En invierno quizás sí alcance ese número, ya que hago varias capas, pero en el resto de temporadas no llego ni de broma. Así que personalmente me supone muy poco reto.
    Creo que es una idea interesante solo para un número muy reducido de personas, la verdad. Porque si no te gusta la moda lo más probable que no tengas demasiada ropa (y con una simple purga ya elimines todo lo sobrante) pero si te gusta la moda es una lástima limitarte tanto… a no ser que lo plantees como un juego.
    En fin, para gustos colores, pero personalmente no le veo el interés.

  7. Hola. Estoy queriendo empezar a llevar un estilo de vida minimalista. Pero vivo con mi hija de 24 y mi nieta de cinco años. Nuestras expectativas son diferentes. Quisiera la recomendaciòn de libros para leer con detenimiento sobre el tema.
    Muchas gracias. Blanca. Argentina

    1. Hola Blanca Azucena,

      Te recomiendo el libro ‘La magia del orden’. Es un libro que te ayudara mucho a hacer limpieza de todo lo que no usas y a dejar de acumular cosas inutiles.

      Saludos

  8. Hola ana!!
    Yo intenté hacer un armario cápsula el otoño pasado di muchísimas cosas y me quedé con pocas pero luego me di cuenta como bien dices que mi armario tenía más de las prendas establecidas vi que era más coherente no seguir una cantidad si no evitar comprar cosas innecesarias…Ahora cosas q deje si veo que no las uso pasado un tiempo las voy guardando y dándoselaas a gente que la necesita …creo que es más razonable que tener q dar todo las cosas …el objetivo es no comprar.

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