A lo largo de estos meses, he aprendido que ser minimalista consiste principalmente en tener menos y simplificar tu vida. He conseguido, entre otras cosas, tener más espacio y más tiempo libre, lo que ha supuesto un gran cambio en mi vida: ahora soy más productiva y más organizada.

  • Menos cosas, más dinero. La manera más fácil de ahorrar, es no gastar. Vigilar de cerca mis gastos gracias al kakebo me permitió ahorrar bastante dinero sin privarme de aquello que me hace feliz. Vender muchas de las cosas que ya no usaba me reportó un dinero extra que pude usar para viajar. Mucha gente no se anima a vender cosas porque piensa que más tarde se arrepentirá de no tenerlas, pero esto rara vez ocurre.

 

  • Menos compras, más tiempo. Antes, iba de compras al menos una vez a la semana. No siempre compraba, pero gastaba mucho tiempo en mirar y comparar. Ahora que he conseguido dejar el consumismo de lado, me doy cuenta de cuánto tiempo perdía pensando en comprar.

 

  • Menos trastos, más equilibrio. Mi casa está más limpia, más ordenada y parece mucho más grande. Me he deshecho del estrés de vivir rodeada de cosas por todas partes y por tanto, tengo menos distracciones y soy más productiva.

 

  • Menos ropa, más comodidad. Siempre había pensado que cuanta más tuviera ropa, mejor iba a vestir y por tanto más estilo iba a tener. Cuando empecé a deshacerme de gran parte de mi armario, bien vendiendo las cosas o donándolas, me di cuenta de que la mayoría a penas las había usado unas pocas veces. Muchas no encajaban con mi estilo o no eran demasiado cómodas. Contrariamente a lo que siempre había pensado, al tener menos ropa, me resulta más sencillo combinarla y sentirme más cómoda dentro de mi propio estilo.

 

Simplemente, es cuestión de probar. En mi caso, no me he arrepentido de nada de lo que me he deshecho hasta el momento, y noto que mi vida ha mejorado considerablemente gracias a tener menos. Llevar una vida llena de cosas conlleva distracciones. Eliminando la fuente de las distracciones, soy más ordenada y productiva, y soy capaz de cumplir todos los objetivos que me propongo.

Si te gustaría leer más sobre mi experiencia puedes hacerlo en “Mi experiencia siendo minimalista” “Ser minimalista: mi elección” y “simplificar nuestra vida”

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5 thoughts on “TENER MENOS: MI EXPERIENCIA”

  1. ¿de verdad no te arrepentiste de deshacerte de la mayoría tu ropa?….es que yo solo de pensarlo…..me planto delante de los armarios y….no puedo…..

    1. ¡ Hola Curra !

      Lo primero que hice para empezar a seleccionar la ropa que quería tener, fue sacar todo del armario y de los cajones. Así pude ver qué era realmente lo que tenía. Descubrí cosas que ni sabía que tenía, muchas de las veces, porque tenía tantas perchas y la ropa tan mal doblada que ni siquiera podía ver ciertas prendas. Al principio, ciertamente es difícil poner ciertas cosas en el montón de donar/vender, pero siempre acabas por darte cuenta que muchas de tus prendas ya no van con tu estilo, o no te sientan bien, y que por tanto hace mucho que dejaste de usarlas. No tiene que ser un cambio drástico ¿por qué no empiezas por deshacerte de 1 o 2 cosas? Una vez que pruebes por tí misma que realmente, una vez que sacas algo de tu armario para siempre, no te arrepientes, te resultará muy fácil seguir haciéndolo. Piensa en todo el espacio libre que podrás tener, y lo ordenado que eso permitirá a tu armario estar.

      Te animo a que lo intentes y a que me cuentes qué tal te funciona 🙂

  2. Hola Ana, hoy después de leer el artículo de yo dona acerca del debate entre consumismo y minimalismo, no he podido por menos que investigar en tu blog. Me han venido genial de los distintos posts acerca de aplicar el minimalismo y el Lean en la vida diaria. Yo por mi parte ya llevaba unas cuantas semanas procurando deshacerme de montones de ropas míos y de mis hijos que ya no íbamos a usar.He de decir que no está siendo una tarea nada fácil ponerla a la venta, clasificarla etc…Incluso en algún momento ha sido un poco desesperante…Leer tu blog me ha dado ánimos para continuar!Además sólo el hecho de haber sacado tanta ropa acumulada me ha hecho darme cuenta de que debo consumir mucho menos y más despacio, ya llevo un mes sin realizar ninguna compra!Y creeme, esto en mi es un gran logro.Además ha mejorado muchísimo el orden en armarios, en la casa en general…en el escritorio de mi hijo!!Te pido que sigas escribiendo tantos consejos valiosos en el blog!!Serán un gran apoyo seguro.Un saludo y gracias.

    1. ¡Hola Vero!

      Es genial que te hayas decidido a cambiar de estilo de vida. No es un camino fácil, cambiar las costumbres que hemos practicado durante años por otras totalmente opuestas resulta más duro de lo que parece en un primer momento, así que no desesperes y tómatelo con calma; sigue siempre los pasos que más naturales te parezcan en cada momento y poco a poco verás que adquieres nuevos hábitos positivos que antes no tenías.

      He de confesar que el proceso de poner a la venta muchas de las cosas que tenía fue lo que más me costó, no sólo por subir las fotos y las descripciones, si no por tener que contestar a las preguntas de los compradores, preparar envíos etc… tardé casi un año en vender todo lo que me había propuesto así que no te presiones demasiado en ese aspecto.

      No sabes cuánto me alegra que lo que escribo te sirva de ayuda, gracias por tomarte el tiempo de escribir este comentario porque para mí ha sido una inyección de motivación 🙂 no dudes en dejarme más comentarios para saber cómo avanzas en el proceso, seguramente que orienten a mucha gente que está empezando.

      Un abrazo!

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